miércoles, 31 de marzo de 2021

Origen del Coronavirus: 31/01/20

El microbiólogo Mojica cree probable que el coronavirus "haya escapado" de un laboratorio.


El profesor titular del departamento de Fisiología, Genética y Microbiología de la Universidad de Alicante (UA), Francis Mojica, ha afirmado este viernes que el coronavirus surgido en la ciudad china de Wuhan podría ser un virus "mutado" que podría haberse escapado del laboratorio ubicado en esa ciudad y que trabaja con patógenos.

"No me extrañaría que simplemente fuera un virus mutante, los virus mutan muchísismo y cuando no se controlan exactamente los vectores no sabes de dónde te pueden atacar, y este puede ser un caso de estos", ha dicho el científico, considerado unos de los padres de la técnica de edición genética CRISPR.

Así, ha reconocido que "mosquea mucho" que haya surgido en una ciudad que cuenta con un laboratorio que trabaja con patógenos y que ha recibido advertencias sobre su seguridad.

Mojica se ha pronunciado así, a preguntas de los medios sobre el coronavirus chino, durante la conmemoración del 40 aniversario de la Universidad de Alicante (UA) en el marco de la celebración de Santo Tomás de Aquino. Mojica recibe, además, la medalla de oro de la universidad en reconocimiento a su trayectoria.

El investigador ha recalcado que las "novedades asustan mucho", pero ha incidido que "infecciones por microorganismos en general, por bacterias y virus" se están sufriendo "constantemente". Por ello, ha pedido "sacar cuentas" de cuánta gente muere por gripe cada año y "a nadie le asusta, y debería probablemente".

Ha estimado como normal que exista "cierta preocupación" sobre el coronavirus porque se desconoce el camino que tomará. Aún así, ha subrayado que los métodos de diagnóstico y para "controlar" este tipo de epidemias "no tiene nada que ver con la de hace unos años".

Francis Mojica ha explicado que los avances en microbiología permitirán controlar que "no vaya mucho más allá de lo que podría haber ido o lo que han ido otras infecciones en otros años".

Sin embargo, ha reconocido que "no se sabe de dónde ha venido" la infección del coronavirus, que ha definido como un "virus tan raro".

"Mosquea mucho que aparezca en una ciudad donde hay un laboratorio de investigación con virus patógenos y sobre el que saltaron unas cuantas alarmas desde otro centro de investigación en Estados Unidos", ha relatado, porque el centro de Wuhan "a lo mejor no reunía todas las medidas de seguridad".

Cuestionado sobre si insinuaba que el virus podría ser creado, Mojica ha negado que insinuara nada: "Lo que digo es lo que dicen los demás. Parece que sea mucha coincidencia que haya un laboratorio que trabaje con virus patógenos y a la gente le gusta relacionar cosas".

"No me extrañaría que simplemente fuera un virus mutante, los virus mutan muchísismo y cuando no se controlan exactamente los vectores no sabes de dónde te pueden atacar, y este puede ser un caso de estos", ha mantenido y ha incidido en que podría ser un virus mutante que hubiera escapado del laboratorio.

El profesor ha confiado en que se controle porque se están "poniendo en marcha todos los medios para que no lleguen a más". Preguntado sobre si España está bien preparada para afrontar la situación, Francis Mojica ha dicho que se está "mucho mejor preparada que en otros sitios" pero "igual no tan preparados como en otros tantos sitios". "Se están tomando las medidas oportunas, entiendo yo, y de momento la cosa no es demasiado alarmante", ha manifestado.


Fuente: https://www.niusdiario.es/sociedad/sanidad/coronavirus-wuhan-mojica-microbiologo-alicante-mutacion-espado-laboratorio_18_2891970235.html

martes, 30 de marzo de 2021

Origen del Coronavirus: 25/01/20

Un laboratorio de Wuhan trabaja con potentes patógenos desde hace 3 años para combatir casos como el coronavirus.


Hace dos años, científicos estadounidenses expresaban su preocupación por la creación, precisamente en Wuhan, de un laboratorio de investigación de virus potencialmente peligrosos. En un artículo, se señalaba el riesgo de que gérmenes letales escapasen de esa instalación, que funciona en medio de un gran hermetismo oficial y en una localización secreta.

En Wuhan, donde el coronavirus ya ha matado a más de 40 personas, se creó el primer Laboratorio P4 en 2017. De esta manera, China conseguía convertirse en uno de los países en condiciones para la investigación y empleo de la tecnología para combatir virus como el Ébola.

El Laboratorio P4 proporciona, desde entonces, un sistema de bioseguridad y avanzado, lo que convierte a Wuhan en un centro de investigación y desarrollo en la prevención y control de enfermedades infecciosas de China.

Se trata de uno de los laboratorios con el nivel más alto de bioseguridad del mundo. "La prevención y el control de un virus no tiene fronteras, y China se comprometen activamente en la responsabilidad global de proteger la seguridad de la salud pública", dijo hace tres años el director de P4, Yuan Zhiming.

Hace unos años, científicos estadounidenses expresaban su preocupación por la creación, precisamente en Wuhan, de un laboratorio de investigación de virus potencialmente peligrosos. En un artículo de la revista Nature, se señalaba el riesgo de que gérmenes letales escapasen de esa instalación.

El laboratorio lo conforman cuatro plantas en total. La planta superior es el sistema de aire acondicionado, entre la segunda y la tercera hay un sistema de tuberías. En la segunda planta se encuentra el laboratorio central y, por último, en la planta baja se encuentra un sistema de manipulación de aguas residuales y soporte de vida.



Fuente: https://www.antena3.com/noticias/mundo/un-laboratorio-de-wuhan-trabaja-con-potentes-virus-desde-hace-3-anos-para-combatir-casos-como-el-coronavirus_202001255e2c6b160cf2f7495fe1141f.html

Origen del Coronavirus: 30/03/2021

La OMS concluye que el virus viene de los murciélagos y ve "extremadamente improbable" que sea de laboratorio.


Los resultados de su informe sobre la misión en China para descubrir los orígenes del SARS-CoV-2 señalan que el virus saltó de los murciélagos a los humanos a través de un tercer animal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado este martes su informe sobre la misión en China para descubrir los orígenes del SARS-CoV-2, el coronavirus que causa la covid-19. Según sus conclusiones, el escenario más probable es que la transmisión del virus desde los murciélagos a los humanos se produjo a través un tercer animal, mientras califican la teoría de que se escapó de un laboratorio como "extremadamente improbable".

El equipo llegó el 14 de enero a Wuhan, considerada como la ciudad epicentro de la pandemia, y, tras dos semanas de cuarentena, visitó lugares como el mercado mayorista de mariscos de Huanan, donde se produjo el primer grupo de infecciones conocido, así como el Instituto de Virología de Wuhan, en el que se investiga con varios tipos de coronavirus.

En declaraciones a los Estados miembros de la OMS, el director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha instado a realizar más estudios para conocer mejor los orígenes del virus. "En lo que respecta a la OMS, todas las hipótesis siguen sobre la mesa. Este informe es un comienzo muy importante, pero no es el final. Todavía no hemos encontrado el origen del virus, y debemos continuar siguiendo la ciencia y no dejar ninguna piedra sin remover mientras lo hacemos. Encontrar el origen de un virus lleva tiempo y le debemos al mundo encontrar la fuente para que podamos tomar medidas colectivamente para reducir el riesgo de que esto vuelva a ocurrir. Ningún viaje de investigación puede proporcionar todas las respuestas", ha comentado.


Fuente: https://www.vozpopuli.com/sanidad/oms-virus-murcielagos.html?utm_content=buffer7f5dc&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

Origen del Coronavirus: 30/03/21

La OMS: “No hemos sido capaces de documentar ninguna transmisión de coronavirus antes de diciembre de 2019”.


La misión científica encargada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de buscar el origen de la pandemia cree que el mercado de Huanan, en la ciudad china de Wuhan, tuvo un papel importante en la expansión del virus, pero no descartan otros puntos de contagio anteriores que no se conocen. “No hemos sido capaces de documentar ninguna transmisión de covid en los meses anteriores a diciembre de 2019”, ha dicho este martes la profesora Thea Fisher, miembro del equipo de la OMS. 

domingo, 28 de marzo de 2021

Origen del Coronavirus: 22/04/20

El origen del coronavirus SARS-CoV-2, a la luz de la evolución.

La situación tan extraordinaria que estamos viviendo como consecuencia de la pandemia de COVID-19 es solo comparable, salvando las distancias, a la que hace poco más de un siglo padeció el mundo con la de gripe de 1918. Los efectos que ha producido el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 en todos los países son de enorme gravedad desde los puntos de vista clínico, económico y social. Ante ello, el personal sanitario está dando su vida (en algunos casos de forma literal, lamentablemente) para intentar salvar la de los demás. Nunca les agradeceremos lo suficiente todo lo que están haciendo. Los científicos intentamos aportar también nuestro trabajo y experiencia al conocimiento de este virus y a la lucha contra él.

Sin embargo, a la vez también se están difundiendo por distintas vías informaciones falsas, sesgadas y malintencionadas sobre todo lo relacionado con esta pandemia. En un mundo globalizado en el que triunfan los bulos propagados a velocidad meteórica por todo el planeta, uno de los temas que está generando mayor desinformación es el relativo al origen del SARS-CoV-2. Así, los conspiranoicos más imaginativos han afirmado que es un virus artificial, fabricado en un laboratorio.

La ciencia no se basa en opiniones

A diferencia de los opinadores, los científicos se basan en datos y en el pensamiento racional. Así, tras comparar a escala molecular este virus con otros relacionados que se han caracterizado durante las últimas décadas (desde que en 1965 fue descrito el primer coronavirus), nos dicen precisamente lo contrario.

El SARS-CoV-2 no es un virus artificial, sino que ha surgido por selección natural a partir de otros del género Betacoronavirus, dentro de la familia Coronaviridae. Su genoma (una cadena de ARN de unos 29 900 nucleótidos de longitud) muestra diferentes porcentajes de similitud de secuencia con respecto a los otros seis coronavirus humanos conocidos. Entre ellos hay dos que se hicieron tristemente famosos en los primeros años de este siglo: el SARS-CoV-1, causante de la epidemia del síndrome respiratorio agudo grave (SARS) en 2002, y el MERS-CoV, que produjo la epidemia del síndrome respiratorio de Oriente Medio en 2012.

Los análisis de las secuencias genómicas muestran que, como los demás coronavirus humanos, SARS-CoV-2 es también de origen animal. Representa un nuevo caso de zoonosis, es decir, una infección producida a través de un “salto de hospedador” del patógeno desde otra especie animal hasta la nuestra.

Por ejemplo, un coronavirus muy similar al SARS-CoV-1, responsable de la epidemia de 2002, fue en su día identificado en civetas de palmera comunes (Paradoxurus hermaphroditus) de un mercado de animales vivos en Guangdong (China), así como en trabajadores del mismo mercado.

Por su parte, el nuevo SARS-CoV-2 no tiene al SARS-CoV-1 como el pariente más cercano. A día de hoy, los miembros del género Betacoronavirus más parecidos al virus causante de la COVID-19 se han encontrado en murciélagos (el virus llamado BatCoV RaTG13, que infecta a la especie Rhinolophus affinis) y en pangolines malayos (con varias secuencias detectadas en la especie Manis javanica).

Pero la transmisión directa desde estos mamíferos a los humanos en épocas recientes es muy poco probable, dada la gran distancia genética entre dichos virus: el linaje del SARS-CoV-2 podría haberse separado de los coronavirus de murciélago conocidos hace al menos 40 años. Por tanto, se están buscando coronavirus más similares al SARS-CoV-2 en otra u otras “especies X” que hayan podido actuar como intermediarias en el salto definitivo hasta los humanos.

Otra opción es que, a partir de una transmisión lejana desde murciélagos o pangolines, este coronavirus haya evolucionado en nuestra especie durante mucho tiempo de forma asintomática, hasta que hace pocos meses aumentó su virulencia y comenzó a producir la enfermedad COVID-19.

Un dato muy interesante es que, al analizar en detalle la secuencia de aminoácidos de la proteína que forma las características espículas de diferentes coronavirus, la del SARS-CoV-2 presenta algunas diferencias muy claras con respecto a las demás de la familia.

Dichas mutaciones, y sobre todo la inserción de cuatro aminoácidos en un lugar concreto de su estructura, no podrían haber sido predichas por ningún científico a partir de los datos genómicos previamente conocidos. De hecho, el genoma del SARS-CoV-2 ni siquiera contiene los “rastros” que dejarían atrás las técnicas usadas para hacer ingeniería genética en el virus.

Además, se ha comprobado que la interacción entre esta proteína de las espículas del SARS-CoV-2 y el receptor celular (nuestra proteína de membrana llamada ACE2) no se produce según sería esperable de un proceso “diseñado” para optimizar el contacto y, por tanto, para tratar de generar un virus más eficiente infectándonos.

Desprecio de la ciencia

A diferencia de cómo trabajan los ingenieros (sean industriales o genéticos), la evolución biológica no va en busca de la “perfección” o la “optimización” sino que hace bricolaje con lo disponible: las soluciones que adopta no son las óptimas, sólo aquellas suficientemente viables en cada caso como para seguir avanzando. Este es un buen ejemplo de ello.

Por tanto, no es defendible que uno de esos “científicos locos” de las malas películas de ficción hubiese sido capaz de idear (y, mucho menos, sintetizar) un virus como el SARS-CoV-2. De hecho, esta es una curiosa característica de los conspiranoicos: desprecian toda evidencia que les llega desde la ciencia, pero a la vez nos otorgan a los científicos unas capacidades extraordinarias, como sería la de construir un nuevo virus en el laboratorio.

Por el contrario, la naturaleza sí sabe hacerlo cuando dispone del tiempo suficiente y se produce un contacto estrecho entre distintas especies animales con la frecuencia necesaria. En este caso, ambos requisitos se han podido dar en el sureste asiático, especialmente en los mercados de animales vivos (como el de Huanan en Wuhan, en la provincia china de Hubei), con lo que la naturaleza ha podido exhibir todo su potencial.

Propaganda conspiranoica

Otra de las hipótesis infundadas en relación con el origen de la pandemia, que se está poniendo sobre la mesa desde el 14 de abril en algunos medios de comunicación norteamericanos, como un columnista del Washington Post y la cadena Fox, alentados desde la Casa Blanca, es que el SARS-CoV-2 se liberó desde un laboratorio del Wuhan Institute of Virology.

En este Centro sí se ha trabajado con el coronavirus de murciélago BatCoV RaTG13 que citábamos anteriormente. Pero, tal como ha indicado en un comunicado del 16 de abril el eminente virólogo Edward H. Holmes (investigador de la Universidad de Sídney, Australia, y autor de varios artículos sobre el origen del SARS-CoV-2, entre ellos dos citados más arriba), dada la gran distancia genética ya comentada resulta evidente que este virus de murciélago no puede ser el antecedente directo del que está produciendo la pandemia de COVID-19. De forma muy gráfica Rasmus Nielsen, genetista de la Universidad de California en Berkeley, ha indicado en su cuenta de Twitter que ambos virus son “tan similares entre sí como una persona y un cerdo”.

Sin embargo, a la hora de valorar el impacto de esas noticias infundadas no podemos pasar por alto que una encuesta reciente cifra en un 48 % la proporción de ciudadanos estadounidenses que consideran al presidente Trump como una fuente de información fiable sobre el coronavirus.

Además, al bulo del virus fabricado en un laboratorio y luego liberado desde él se ha sumado incluso un premio Nobel que propone, sin ningún fundamento bioquímico, genético o evolutivo, que el SARS-CoV-2 contiene secuencias del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida, introducidas de manera artificial.

Muchos virus, incluyendo los coronavirus, el VIH y el virus del resfriado común, contienen fragmentos genómicos similares adquiridos en algún momento lejano de su pasado evolutivo, pero esto no tiene nada de extraordinario.

Ante toda esta serie de bulos, la OMS ha tenido que salir al paso para, nuevamente, recordar que el origen más probable del coronavirus SARS-CoV-2 es la infección desde animales no humanos

El culpable es la promiscuidad viral

Contrariamente a la idea del escape desde un laboratorio, el origen de este nuevo coronavirus humano en la naturaleza está claramente apoyado por esa promiscuidad viral que mencionábamos. En este contexto, merece la pena recordar los datos aportados por el zoólogo y ecólogo norteamericano Peter Daszak desde su cuenta de Twitter: en torno al 3 % de la población rural del sudeste asiático tiene anticuerpos frente a coronavirus de murciélagos, y se ha calculado que aproximadamente 1,7 millones de personas se exponen cada año a estos virus animales. A partir de ahí, sin duda la evolución puede hacer el resto.

Así, por todo lo que hoy sabemos es inverosímil que el “paciente 0” de esta pandemia fuera un trabajador del Wuhan Institute of Virology infectado por el BatCoV RaTG13. No hay ninguna prueba de que, en ese Instituto o en ningún otro, se hubiera trabajado con el virus humano SARS-CoV-2 antes de que las autoridades chinas comunicaran las primeras infecciones en Wuhan, el 30 de diciembre de 2019. De todos modos, dado cómo se suele manejar la información en ese país y los antecedentes que existen, valdría la pena investigar a fondo si se ha producido una ocultación de datos sensibles sobre este tema.

En cualquier caso esta hipótesis, sin fundamento científico pero probablemente útil en el tablero de la geoestrategia mundial (sobre todo en el contexto de la rivalidad entre Estados Unidos y China), debería responder a algunas preguntas clave. ¿El supuesto escape del laboratorio habría sido deliberado o accidental? Si fue intencionado, ¿con qué objetivo? ¿Quién sería el responsable? Ante las afirmaciones sin pruebas, estas preguntas quedan sin respuesta.

Por otra parte, incluso suponiendo que fuera cierta la idea del escape desde ese laboratorio (o desde cualquier otro), con ello no se estaría diciendo nada acerca del origen evolutivo del SARS-CoV-2. Por todo lo comentado más arriba parece imposible que el virus fuera artificial. Si su origen es natural nos encontraríamos de nuevo en el punto de partida.

Esa postura es parecida a la de quienes, en el ámbito de la investigación sobre origen de la vida, mantienen que microorganismos ya completamente formados llegaron a nuestro planeta hace unos 4 000 millones de años a bordo de meteoritos o núcleos cometarios: tal hipótesis, conocida como “litopanspermia”, no responde a las preguntas sobre el origen de la vida, sino que simplemente las cambia de lugar. Lo que es peor, se convierte en un problema intratable por la ciencia, indistinguible del creacionismo.

En el siglo XVIII, David Hume y Pierre-Simon Laplace nos enseñaron que las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias. Ante las afirmaciones de un origen artificial del SARS-CoV-2 o de un escape desde el laboratorio de Wuhan, sus autores no aportan ninguna prueba. Ni siquiera ordinaria. Por tanto, no demos ningún crédito a los bulos y centrémonos en lo que dice la ciencia, porque solo la investigación en los campos de la virología, la genética y la evolución nos permitirá conocer cómo se originó este virus. Ello contribuirá de manera decisiva al desarrollo de fármacos y vacunas, con los que finalmente lograremos vencer a la pandemia de COVID-19.The Conversation

Carlos Briones, Científico Titular del CSIC y Vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Virología, Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) y Juli Peretó, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular e investigador del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas I2SysBio (Universitat de València-CSIC), Universitat de València



Fuente: https://www.uv.es/uvweb/unidad-cultura-cientifica-innovacion-catedra-divulgacion-ciencia/es/the-conversation/origen-del-coronavirus-sars-cov-2-luz-evolucion-1286096356772/GasetaRecerca.html?id=1286126752620

Origen del Coronavirus: 05/12/20

Un estudio cambia el lugar de origen del coronavirus: no fue en Wuhan.


La investigación sugiere que la primera transmisión humana pudo haberse producido en el subcontinente indio y estuvo en cuatro continentes antes que en China.

Un estudio del Instituto de Ciencias Biológicas de Shanghái apunta que el nuevo coronavirus pudo estar presentes en varios continentes antes de ser detectado en la ciudad china de Wuhan, donde siempre se ha creído que se originó la pandemia. Según la investigación, cuyos resultados han sido publicados en la plataforma de preimpresión de la revista científica The Lancet, los expertos sugieren que la primera transmisión humana pudo haber tenido en el subcontinente indio, es decir, la región geográfica que aglutina a la India, Pakistán, Bangladesh, Nepal, Bután, Sri Lanka y Maldivas.

“Nuestro resultado muestra que Wuhan no es lugar donde ocurrió por primera vez la transmisión del SARS-CoV-2 de persona a persona”, explica el texto del estudio, y añade que antes de llegar a Wuhan, el nuevo coronavirus “ya había experimentado una evolución adaptativa tres o cuatro meses antes del brote de Wuhan”.

Hallazgos en ocho países

En su investigación, los expertos se basaron en las cepas del virus proporcionadas por 17 países, rastreando el primer brote en la India o Bangladesh. Con esta información, el equipo encontró que algunas cepas correspondientes al subcontinente indio tenían menos mutaciones que la primera recolectada en Wuhan. Asimismo, hubo hallazgos similares en ocho países de cuatro continentes: Australia, Bangladesh, Grecia, Estados Unidos, Rusia, Italia, la India y República Checa.

El equipo que conformó el trabajo utilizó un nuevo método que analiza el número de mutaciones de cada cepa viral. En ese caso, las cepas con más mutaciones han existido durante más tiempo, mientras que las que tienen menos variaciones están más cerca del ancestro original del SARS-CoV-2. Los científicos explican que esta información obtenida ayudará a esclarecer la transmisión y evolución que ha tenido el nuevo coronavirus en los humanos.

Italia detectó circulación del virus en 2019

No es la primera vez que algún estudio indica que el coronavirus no tuvo su origen en Wuhan. Por ejemplo, otro trabajo reciente halló pruebas de que en septiembre de 2019 el virus pudo transitar por Italia. La evidencia se encontró en muestras de sangre tomadas en ese mes, cuando se detectaron anticuerpos durante el examen de detección de cáncer en el país transalpino.

Más allá de que el origen se produjera en un sitio o en otro, lo importante de estas investigaciones apuntan los expertos es que todas estas revelaciones ayudarán a combatir la pandemia del coronavirus, que ha azotado a todo el mundo y que, según datos de Worldometers, suma más de 62 millones de contagios y más de 1,4 muertes en todo el mundo. El objetivo principal es detener el avance de la pandemia, aunque también ayude saber dónde se originó el nuevo coronavirus.


Fuente: https://as.com/diarioas/2020/12/05/actualidad/1607168309_138169.html

sábado, 27 de marzo de 2021

Origen del Coronavirus: 27/03/21

La conversación en un autobús que salvó cientos de miles de vidas por el coronavirus.



En los primeros compases de la pandemia del coronavirus, hace ahora un año, un estudio clínico llamado Recovery (Random Evaluation of Covid-19 Therapy o Evaluación aleatoria de terapias para Covid-19) consistió en probar medicamentos que ya existían en pacientes infectados por el coronavirus y estudiar si estos tenían un efecto sobre la enfermedad. Este estudio sirvió para que se salvaran cientos de miles de vidas.

Un reportaje de la BBC, se revela cómo nació ese estudio clínico. Todo empezó en el autobús número 18 en Londres, donde dos pasajeros se enfrascaron en una conversación que resultó en el estudio.

Los interlocutores eran el profesor Martin Landray, médico y diseñador de ensayos de fármacos a gran escala, y Jeremy Farrar, director de Wellcome Trust, uno de los mayores organismos de financiación para investigación médica del mundo.

Era el 9 de marzo de 2020 y ambos discutían acerca de las noticias sobre la pandemia que procedía de Italia. Estaban de acuerdo con que antes o después, la pandemia llegaría a Reino Unido.

"Lo que acordamos en ese viaje en autobús fue que el tsunami llegaría en un par de semanas y teníamos que tener un ensayo en funcionamiento en dos semanas", dijo Landray. "Nueve días después, se inscribió al primer paciente, y el año que pasó ha sido extraordinario", prosiguió en declaraciones a la BBC.

Jeremy Farrar se puso en contacto con el profesor Peter Horby, un experto en enfermedades nuevas. "Para mí estaba bastante claro que había un problema que podría salirse de control si no teníamos cuidado", dijo Horby a la BBC.

Su éxito se basó en cuatro claves: el estudio se puso en marcha rápidamente; en segundo lugar, era grande, porque involucraba a todos los hospitales de pacientes graves y a uno de cada 10 pacientes con Covid en Reino Unido; en tercer lugar, los pacientes fueron asignados al azar para recibir atención estándar o un medicamento experimental; y en cuarto lugar, fue un estudio muy simple.

"Las salas estaban abarrotadas, los médicos estaban abrumados con pacientes enfermos. Para que un ensayo clínico funcione, este no puede interferir con la atención médica", dijo Raha West, médico de la UCI en Buckingamshire, donde dirigió el ensayo.

Uno de los primeros desafíos del estudio fue decidir qué medicamentos iban a emplearse. Horby y Landray seleccionaron los más prometedores para enfermedades similares o los que habían surgido de las pocas investigaciones que había sobre la Covid-19 por entonces.

Si el paciente quería participar, su médico seleccionaba qué medicamentos de los propuestos eran seguros según el historial médico del paciente, y un programa informático decidiría qué medicamentos se debían administrar.

La dexametasona, un esteroide barato que ya se había utilizado en infecciones respiratorias, dio buenos resultados: el fármaco redujo la posibilidad de morir en aproximadamente un tercio.

Ahora se estima que tan solo la dexametasona ha salvado cientos de miles de vidas, aunque posiblemente la cifra real sea de más de un millón. Y no es el único medicamento que lo ha hecho. El tocilizumab también salvó vidas.

Por el contrario, hubo otros medicamentos que fracasaron: la hidroxicloroquina, la combinación de lopinavir / ritonavir y el antibiótico azitromicina demostraron que no servían para nada.



Fuente: https://www.20minutos.es/noticia/4636025/0/conversacion-autobus-salvo-cientos-miles-vidas-coronavirus/?autoref=true

miércoles, 24 de marzo de 2021

Origen del Coronavirus: 07/12/20

Cinco respuestas científicas a las teorías de la conspiración sobre el coronavirus

Las teorías de la conspiración sobre el Covid-19 se han multiplicado desde hace meses. Sin embargo, en la mayoría de los casos, son fácilmente desmontables con argumentos científicos.


En menos de un año, el virus ha contagiado a más de 64 millones de personas y ha causado casi 1,5 millones de muertes. Cada vez son más las afirmaciones que niegan que las infecciones sean reales o que cuestionan la eficacia de las mascarillas. Así, a medida que la crisis de Covid-19 empeora, el mundo también se enfrenta a una pandemia global de desinformación.

“El coronavirus no existe realmente”

Una de las teorías conspirativas más populares afirma que "el covid-19 no existe realmente". Los que lo creen aseguran que las élites del mundo mienten sobre el covid para provocar miedo y mantener bajo control a una sociedad cada vez más descontenta.

Otros dicen que el covid-19 existe, pero no es tan peligroso como se dice. Las tonterías de tal o cual celebridad en Twitter se vuelven más válidas que las conclusiones de un investigador que pasó meses estudiando el virus. Artistas como Paty Navidad o Miguel Bosé han presentado públicamente sus ideas sobre el coronavirus, apoyando la teoría de que Bill Gates y sus fundaciones de salud pueden estar detrás de la pandemia.

Los profesionales de la salud advierten del peligro de estas afirmaciones negacionistas. “Hay comportamientos que rayan lo delictivo. No entiendo cómo se puede ser tan perverso con la salud de la ciudadanía”, ha declarado el jefe de sección de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias, el doctor Amós García. Las autoridades médicas invitan a estos manifestantes a "pasar una tarde en una unidad de cuidados intensivos o a tomar un café con las miles de familias españolas que han perdido a un ser querido por el virus".

“Las mascarillas son ineficaces, incluso peligrosas”

Entre los rumores infundados que circulan por Internet, la idea de que las mascarillas impiden la buena respiración sigue siendo persistente. Algunos usuarios incluso sostienen que el uso de una mascarilla se asocia con una falta de oxígeno en el cuerpo (hipoxia) y una alta absorción de CO2, lo que es perjudicial para la salud.

Las mascarillas, especialmente las quirúrgicas, están concebidas para que los profesionales de la salud las usen durante varias horas, sin obstaculizar su capacidad de trabajo ni afectar a su capacidad respiratoria. Si algunas personas pueden sentirse incómodas usando una mascarilla es porque no están acostumbradas a ella: estas protecciones están pensadas para dejar entrar el oxígeno en el cuerpo. El riesgo de intoxicación por CO2 no está probado de ninguna manera.

El coronavirus se transmite principalmente por la nariz y la boca, un estornudo puede enviar gotas a nueve metros de distancia, cuanto más se habla (en voz alta), más gotas se emiten. Las personas asintomáticas y presintomáticas pueden infectar sin saberlo. Más que una herramienta para protegerse a sí mismo, la mascarilla es sobre todo útil para proteger a los demás, porque evita la proyección de gotas. Así, el uso de una mascarilla sólo es útil si la llevan todos los miembros de una comunidad (y no sólo un puñado de individuos o los enfermos).

Sin embargo, en la práctica, las mascarillas a menudo se olvidan en los bolsillos o bolsas, raramente se lavan, se reutilizan una y otra vez, se bajan bajo la nariz, se aplastan todo el día... Sus oponentes no se equivocan: tratadas así, su eficacia está lejos de ser óptima.

“Una conspiración de Bill Gates”

Según los miembros del movimiento QAnon, fundado por los defensores de Donald Trump y de la comunidad antivacunas de los Estados Unidos, el actual presidente de EEUU se ha aliado con las Fuerzas Armadas para hacer frente a las "élites mundialistas" que tratan de debilitar el país.

A través de Facebook y Twitter, varios usuarios comenzaron a compartir una idea errónea sobre el supuesto complot de Gates con un laboratorio británico, el Instituto Pirbright, que obtuvo una patente para estudiar el coronavirus. Sin embargo, los informes de Pirbright muestran que el laboratorio no trabaja con coronavirus humanos y su investigación se centra en el uso de una "forma atenuada de coronavirus" para tratar enfermedades respiratorias en animales de granja. La tesis es que el cofundador de Microsoft y su esposa están financiando este instituto y, por lo tanto, les gustaría obtener un rendimiento económico de su inversión a través de las vacunas, o simplemente les gustaría crear el caos en los Estados Unidos.

Por otro lado, el nombre de Bill Gates suena con fuerza entre los conspiranoicos después de que se publicara una conferencia Ted en 2015 sobre la epidemia del ébola. En este documento, el filántropo dijo: "Puede que exista un virus con el que las personas se sientan lo suficientemente bien mientras están infectadas para subirse a un avión o ir al supermercado y eso haría que se extienda por todo el mundo de manera muy rápida". Y fueron precisamente estas declaraciones las que hicieron que la gente cuestionara la responsabilidad de Bill Gates en la creación del Covid-19. A pesar de todo esto, no hay pruebas de que Gates haya tenido algo que ver con esto.

Una reciente variación de esta teoría afirma que el Covid-19 es una conspiración liderada por Gates para vacunar a la población mundial. Por supuesto, la vacunación de una gran parte de la población mundial puede ser la única forma de evitar la pérdida de decenas de millones de vidas. Pero los antivacunas no creen que las vacunas funcionen.  Por el contrario, algunos activistas antivacunas dicen que Bill Gates quiere implantar chips digitales a través de la vacunación que permitan rastrear y controlar a las personas.

“El 5G es culpable”

Esta teoría de la conspiración debería ser fácil de refutar: ya que es biológicamente imposible que los virus se propaguen a través del espectro electromagnético. Hay que repetir, como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), que los virus no pueden viajar en las redes móviles y que el Covid-19 se está propagando rápidamente en muchos países que no tienen redes 5G.

A pesar de esto, esta idea extrema de que la 5G tiene algo que ver con la causa de Covid-19 ha llevado a la quema de torres celulares de 5G en el Reino Unido. Más de 70 torres de telefonía móvil se han incendiado debido a esta teoría conspirativa.

"No muere mucha gente"
Algunos incluso dicen "no muere mucha gente". Es cierto que en esta "segunda ola", las muertes han disminuido en comparación con los primeros meses de la pandemia. Sin embargo, los datos muestran que en España se han producido casi 46.000 muertes por esta enfermedad, y en el mundo, casi 1,5 millones.

En España, el aumento de la tasa de mortalidad entre 2019 y 2020 fue del 17,6% hasta el momento. Este aumento en 2020 es equivalente al que se produjo durante la Guerra Civil. Entre 1935 y el período 1936-1939, la tasa aumentó en un 16,6%. Por lo tanto, en términos proporcionales, en 2020, la tasa de mortalidad aumentó de manera equivalente a lo que ocurrió durante la Guerra Civil española.

Además, es muy probable que en muchos países se subestimen las cifras de infecciones y muertes por Covid-19. Hace unos días, por ejemplo, la CNN dio a conocer documentos chinos sobre los inicios de la epidemia de Covid-19 que muestran que las autoridades subestimaron las cifras de la crisis en sus primeras etapas.

¿Qué caracteriza al pensamiento conspiranoico?

Stephan Lewandowsky, autor de The Conspiracy Theory Handbook, explica las características del pensamiento conspiranoico a la revista Rolling Stone. Explica que hay diferencias entre el pensamiento convencional y el pensamiento conspiranoico. Él contrasta el sano escepticismo con la absoluta sospecha. "Como científico, por supuesto, soy un escéptico. Cuestiono todo lo que la gente dice. Miro mis propios datos y los de los demás con un ojo escéptico". Pero una vez que los escépticos son escépticos, son perfectamente capaces de aceptar pruebas. Una vez que algo ha resistido el examen, lo aceptas. Si no, no puedes creer nada".

"Esta crucial segunda etapa de aceptación está ausente en los teóricos de la conspiración". Su escepticismo es un pozo de escepticismo sin fondo y sin fin sobre cualquier cosa que tenga que ver con los datos oficiales. Y este escepticismo va acompañado de una extrema credibilidad sobre cualquier cosa que tenga que ver con la conspiración. "Es un desequilibrio entre el escepticismo por todo lo que una fuente oficial puede decir y la total credibilidad por todo lo que un tipo en internet va a tuitear."

Los teóricos de la conspiración son inmunes a las pruebas y pueden creer simultáneamente cosas que son contradictorias. Por ejemplo, dicen que el Covid-19 viene de un laboratorio en Wuhan y al mismo tiempo que todos estamos infectados con el virus debido a las vacunas. Algunos teóricos de la conspiración también cuestionan la verdadera letalidad del Covid-19, alegando que es exagerado, mientras que explican que el virus fue creado para reducir la población mundial.

"Los teóricos de la conspiración manifiestan este pensamiento contradictorio presentándose a la vez como víctimas y como héroes". Se ven a sí mismos como héroes en posesión de la verdad. Pero también se ven a sí mismos como víctimas. Se sienten perseguidos por este malvado sistema o por el “Estado profundo” o lo que sea.

El autor explica que "algunas personas encuentran consuelo en el uso de una teoría conspirativa cuando sienten que están perdiendo el control o cuando se enfrentan a un evento adverso importante sobre el que nadie tiene el control", así que siempre que hay ataques terroristas o desastres naturales, es inevitable que haya una teoría de la conspiración sobre el asunto.



Fuente: https://www.lavozdelsur.es/actualidad/sociedad/cinco-respuestas-cientificas-teorias-conspiracion-sobre-coronavirus_252911_102.html

Origen del Coronavirus: 06/04/20

La teoría de la conspiración de la Tercera Guerra Mundial del coronavirus que triunfa en las redes.

Una disparatada conjetura sin fundamento que se ha vuelto viral apunta que la pandemia del Covid-19 responde a la pelea entre China y EEUU por la hegemonía del planeta.

La crisis generada por la pandemia del coronavirus ha generado todo tipo de teorías de la conspiración sin ninguna base que circulan por las redes sociales.

Una de las que más éxito ha tenido en los últimos días es la que explica que lo ocurrido es "la Tercera Guerra Mundial" pese a que "nadie se entere".

China vs. EEUU

En un vídeo anónimo, se explica que el Covid-19 ha sido causado por la lucha de China y EEUU por hacerse con la hegemonía del planeta.




La excéntrica conjetura sobre la supuesta batalla por el dominio mundial --propia de terraplanistas-- incluye otros elementos, como el petróleo, y también involucra a más países como Rusia y Arabia Saudí.

Derrota de Occidente

La conclusión de esta teoría conspiracionista es que las potencias que están ganando esta "guerra" son China y Rusia, mientras que los grandes derrotados son EEUU y Europa.




Fuente: https://cronicaglobal.elespanol.com/cronica-directo/curiosidades/conspiracion-tercera-guerra-mundial-coronavirus_335685_102.html

martes, 23 de marzo de 2021

Origen del Coronavirus: 08/04/20

Teorías del coronavirus: ¿Arma biológica? ¿Virus remoto con 5G?. Varias investigación ratifican el origen natural del Sars-Cov2 y vuelve a colocar al pangolín como posible huésped. 


¿Cuál es el origen del coronavirus? Pues entre la marea de bulos que ha traído la pandemia de coronavirus, uno de los más mencionados es el de su presunta creación artificial en un laboratorio. El efecto de esta gran mentira es tal que los científicos de todo el mundo han decidido estudiar sus genes para comprobar si, efectivamente, cabe esa posibilidad. Lo que han descubierto es que una máquina de contagio tan perfecta está muy lejos del alcance de la creación artificial.

Ni forma parte de un experimento del Gobierno estadounidense ni es un arma biológica manipulada genéticamente en un laboratorio para acabar con la humanidad. El coronavirus de Wuhan el virus que provoca el Covid-19, lo creó la naturaleza. Así lo ha ratificado una investigación publicada el pasado martes en la revista Nature que trata de evaluar el posible origen de este virus, cuyas características solo puede explicar la selección natural.

El miedo y la incertidumbre, sumados a la ingente cantidad de información que circula estos días acerca del virus, han ido generando un caldo de cultivo propicio para la creación de suposiciones, conjeturas y teorías conspirativas. Hemos recogido las más virales y las fuentes de información oficiales que las han desmentido.


Origen del Coronavirus: Arma Biológica
 
Como ya ocurrió con la epidemia del zika en España, hay quien piensa que puede tratarse de un arma biológica diseñada para acabar con cierto porcentaje de la población. Según esta teoría, el virus habría sido inventado en el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Wuhan (WHCDC), de forma premeditada.

El objetivo, según esta teoría, sería reducir la población de ancianos en el país o equilibrar el porcentaje entre hombres y mujeres. Hay una tercera línea que apunta a una propagación accidental del virus. Así lo afirmaba un artículo de Tecnocrazy News. "Cada vez está más claro que el coronavirus es un arma biológica lanzada a propósito o accidentalmente". 

Científicos especializados en salud pública, entre los que se encuentra el español Luis Enjuanes, del Centro Nacional de Biotecnología, pertenciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), desmintieron públicamente esta información a través de un comunicado en la revista The Lancet, defendiendo la labor de todo el personal sanitario.

"Hemos visto como los profesionales de la salud pública y profesionales médicos en China, en particular, han trabajado diligentemente y de forma eficiente para identificar rápidamente el patógeno detrás de este brote, poner en marcha medidas significativas para reducir su impacto, y compartir sus resultados con la comunidad sanitaria a nivel mundial".

A través de este manifiesto condenan “enérgicamente” las teorías de conspiración que sugieren que el Covid-19 no tiene un origen natural. "Científicos de múltiples países han analizado genomas del agente cusal y los resultados concluyen, de forma abrumadora, que el origen está en la vida silvestre".

El foro científico Virological también recoge otro estudio que demuestra, desde un punto de vista genético, que este virus no fue creado por humanos. 

Diferente origen del Coronavirus: Virus por control remoto
 
Los organismos de poder también se sitúan en el foco de algunas de estas suposiciones. En varias se acusa a Donald Trump de orquestar un plan para dañar la estructura de China como potencia mundial. Hay otras que establecen una conexión entre este virus, la red 5G y una de las teorías conspirativas más recurrentes en los últimos tiempos: los denominados 'chemtrails', estelas que dejan los aviones y con las que, supuestamente, rociarían con agentes químicos a la humanidad.

Este “polvo inteligente” habría servido para controlar remotamente el virus mediante la tecnología 5G, después de que fuese implantado en la población china a través de vacunas obligatorias.

Esta suposición, compartida en redes sociales como Facebook, sostiene que Wuhan, foco del primer brote de la enfermedad, fue la primera ciudad china en lanzar 5G. Sin embargo, fueron 16 las ciudades chinas que implantaron estas tecnología a la vez en fase de prueba, según la información de varios medios asiáticos recogida por el portal FullFact, encargado de desmentir bulos y noticias falsas. 

La hipótesis asegura, además, que esta tecnología debolita el sistema inmunológico y hace que sus habitantes sean más propensos a contagiarse. De momento, no hay ninguna prueba que corrobore los efectos perjudiciales del 5G. En 2014, la Organización Mundial de la Salud aseguró que no suponían un riesgo.

Al igual que el 4G o el 3G, se transmite a través de ondas que no son ionizantes, es decir, no dañan las células como pueden hacer, por ejemplo, los rayos X.  El grado de exposición a estas ondas electromagnéticas es muy bajo en relación a los límites legales y está por debajo del nivel de referencia que  marca la Comisión Internacional de Protección de Radiación no Ionizante.

Bill Gates no tiene la patente
 
Otro de los grandes protagonistas de estas hipótesis alternativas es el Instituto inglés Pirbright. Numerosas informaciones y cadenas de WhastApp le sitúan como el creador de esta enfermedad. Es cierto que en 2015 el organismo registró una patente que procedía del virus de la gripe aviar, un coronavirus que afecta a las aves de corral. Incluso se ha especulado sobre si Bill Gates podría ser el propietario de dicha patente.

El instituto se apresuró a corregir esta información, asegurando que solo trabaja con animales y no con humanos. La inviabilidad de esta teoría tiene que ver también con el tiempo. En más de una ocasión la OMS ha aclarado que fue a finales de 2019 cuando se descubrió la cepa del actual brote (2019-nCoV) en Wuhan. Por lo tanto, esta patente no es la misma que la del Covid-19.

Origen Coronavirus: Epidemia VS. Infodemia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advertía recientemente de los peligros de lo que denomina "infodemia", una corriente de desinformación que se está propagando más rápido incluso que el propio virus. A través de un tuit, el organismo pedía la colaboracióln de "gobiernos, ciudadanos y medios de comunicación, personas influyentes y las comunidades" a la hora de prevenir y dertener el estigma.

"Todos debemos ser cuidadosos con nuestras intenciones y reflexivos cuando comunicamos en las redes sociales y otras plataformas, mostrando comportamientos de apoyo sobre el Covid-19".

Fuente: https://www.redaccionmedica.com/virico/noticias/teorias-del-coronavirus-arma-biologica-virus-remoto-con-5g--1369

Origen del Coronavirus: 18/05/20

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Coronavirus y bulos: el origen del Covid-19 en 3 teorías de la conspiración. Algunas apuntan a un origen extraterrestre, mientras que otras afirman a que lo producen las torres de 5G.

No falla. Siempre que hay una tragedia nacional o internacional, brotan decenas de teorías conspiranoicas que atribuyen el origen de los acontecimientos a oscuros enigmas o personajes. La pandemia de coronavirus Covid-19, que ha azotado a todo el globo, no ha sido menos.




Uno de los bulos que más fuerte ha pegado en la red es el de su origen en las redes 5G, tanto que incluso ha provocado que decenas de ciudadanos hayan atacado a las torres con estas antenas 5G y los trabajos que las instalan en Gran Bretaña, tal y como recoge La Vanguardia.

Pero, ¿qué se sabe hasta ahora sobre el origen del coronavirus? Una primera investigación posterior sobre el origen de esta enfermedad, publicada en la revista The Lancet, determinó que se trataba de un nuevo tipo de virus, de la familia Coronavidae, emparentado con el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) y con el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS) pero que no es igual a ninguno de ellos. 

El "2019-nCoV estaba estrechamente relacionado (con una identidad del 88 por ciento) con dos coronavirus similares al síndrome respiratorio agudo severo derivado del murciélago (SARS), bat-SL-CoVZC45 y bat-SL-CoVZXC21, recolectados en 2018 en Zhoushan, este de China , pero estaban más distantes de SARS-CoV (aproximadamente 79 por ciento) y MERS-CoV (aproximadamente 50 por ciento)", señala el estudio.

El punto común de los primeros casos de nuevo coronavirus fue el mercado de la ciudad china de Wuhan, en la provincia de Hubei: ese fue el epicentro de la crisis sanitaria declarada a nivel mundial. El mercado de Wuhan se trata de un mercado de animales. De ahí la importancia de averiguar desde qué animal 'dio el salto' el coronavirus para infectar a los humanos.

"Aunque nuestro análisis filogenético sugiere que los murciélagos podrían ser el huésped original de este virus, un animal vendido en el mercado de mariscos en Wuhan podría representar un huésped intermedio que facilita la aparición del virus en humanos", explican los investigadores. El pangolín fue descartado como posible huésped del virus. Ahora bien, ¿qué opinan los conspiranoicos sobre el origen del Covid-19?.

El coronavirus son las torres 5G

Como decíamos, una de las teorías más apoyadas es que el origen del SARS-CoV-2 se encuentra en las redes 5G. Probablemente habrá oído que el 5G va a marcar un antes y un después en la sociedad de la información. Ofrece velocidades de conexión mucho más alta y abre un abanico casi infinito de posibilidades telemáticas. No opinan lo mismo quienes consideran que la enfermedad Covid-19 no es un virus en absoluto, sino el efecto de las torres 5G, que se introdujeron por primera vez en 2019. Algunos famosos han contribuido a extender esta disparatada teoría.

Uno de ellos fue la cantante Keri Hilson, que tiene 4,2 millones de seguidores en Twitter. Según esta tesis, Bill Gates también es protagonista en esta historia. Al parecer, Gates tiene un plan perverso para desarrollar una "vacuna" que consiste en un chip con capacidad de monitorear nuestros movimientos.

El SARS-CoV-2 fue creado en un laboratorio

El 9 de marzo, el expresidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, declaró al Covid-19 una arma biológica en un tweet que incluía una carta escrita a António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, en la que mostraba sus sospechas sobre el nuevo virus.

A medida que la teoría ganó fuerza, algunos usuarios de Internet llegaron a afirmar que Bill Gates había participado en la síntesis del virus "cultivado en laboratorio", y la conspiración afirmaba que tal brote podría significar un gran negocio para la Fundación Bill y Melinda Gates (a pesar de que la fundación ha prometido millones para combatir el brote de Covid-19).

La historia ha circulado hasta tal punto que se ha llevado a cabo un estudio real para probar el origen natural del SARS-CoV-2, una cepa de coronavirus que ha demostrado tener muchas características compartidas con otros coronavirus, incluidos el SARS y el MERS. El estudio, publicado en la revista Nature Medicine, señala que dos características clave en el patógeno SARS-CoV-2 que descartan la intervención de laboratorio en su desarrollo.

El coronavirus lo trajeron los extraterrestres

Existe una teoría que apunta que la vida que habita en planetas desconocidos podría llegar a la Tierra a través de un meteorito. El profesor Chandra Wickramasinghe, del Centro de Astrobiología de Buckingham, afirmó a principios de este año que una bola de fuego que cayó en el norte de China en octubre pasado es la fuente más probable de SARS-CoV-2.

Las similitudes de SARS-CoV-2 con SARS y MERS son una vez más evidencia de que esta teoría no tiene pies ni cabeza, ya que es absolutamente improbable que un virus extraterrestre evolucione exactamente de la misma manera que los patógenos transmitidos en la Tierra.

Fuente: https://www.redaccionmedica.com/virico/noticias/coronavirus-y-bulos-el-origen-del-covid-19-en-3-teorias-de-la-conspiracion-4930

lunes, 22 de marzo de 2021

Origen del Coronavirus en Video: 29/02/20



Para Maduro, el Coronavirus es un invento yanki para tumbar a China: "Muchos análisis confirman que el coronavirus puede ser una cepa creada para la guerra biológica contra China".  





Origen del Coronavirus en Video: 28/02/20




China y el sofisticado laboratorio de la mentira que impidió luchar contra el coronavirus desde el comienzo. El aparato propagandístico del Partido Comunista Chino imposibilitó que el mundo y su población supieran qué ocurría con el COVID-19 



Origen del Coronavirus: 20/04/20


El virus de la COVID-19 ni se creó ni se escapó de un laboratorio.

Una nueva controversia sobre el SARS-CoV-2 sacudía el pasado fin de semana las redes sociales. Según algunas personas, incluido el profesor Luc Montagnier, ganador del premio Nobel de Medicina en 2008 por su descubrimiento del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), el SARS-CoV-2 habría sido diseñado por el hombre y contendría algunos genes del VIH -1.




En el canal francés CNews, el investigador declaró que:

“Llegamos a la conclusión de que hubo manipulación en torno a este virus. (…) A una parte, no a todo (…) el coronavirus del murciélago, alguien agregó secuencias, en particular del VIH, el virus del SIDA. (…) No es natural. Es el trabajo de profesionales, de biólogos moleculares. (…) Un trabajo muy meticuloso ”.

Innumerables personas se hicieron eco de esta noticia el viernes 17 de abril de 2020. Normalmente, se requiere mucho trabajo para desacreditar teorías de la conspiración como ésta. Pero en este caso, podría no ser así. Nos basta con este artículo.

La teoría de la combinación del virus de la COVID-19 y el del sida

Seguramente todos los que trabajamos con virus nos hemos preguntado alguna vez si un virus o una bacteria serían agentes eficaces para la guerra biológica. Seguro que los que más nos suenan son el ántrax, el tifus o el ébola . ¿Y si fuera posible crear un virus que tuviese las características infecciosas del catarro común o la gripe y además la letalidad del ébola o del SIDA? ¿Podría ser que lo diseñaran en el Instituto de Virología de Wuhan, que se contagiase alguien, luego se fuese a tomar unos pinchos al mercado de al lado y lo transmitiese a miles de conciudadanos y, después, a toda la humanidad?

Siempre decimos que en todas las películas de catástrofe aparece un científico que avisa de la que se nos viene encima, no le hacen caso y pasa lo que pasa. Normalmente el científico muere al principio de la película y no sale diciendo: “te lo dije”. Porque para eso están los héroes guapos que salvan a la humanidad.

Pero ahora en serio, ¿qué sabemos hasta hoy? ¿Se han encontrado secuencias de nucleótidos del VIH-1 en el genoma del SARS-CoV-2? Hay que reconocer que muchos científicos se plantearon esta posibilidad en un primer momento, porque un virus que provoca una elevada mortalidad combinado con un virus respiratorio altamente infeccioso sería una auténtica bomba biológica.

Pero la idea se descartó rápido. Concretamente a mediados de febrero se publicó un trabajo en el que desmontaba esta hipótesis. En este trabajo se analizaba otro artículo que se había publicado como preprint (es decir, que aún no había sido revisado por pares) que afirmaba que SARS-CoV-2 tenía cuatro inserciones en el gen de la proteína que el virus usa para entrar en las células diana que eran idénticas o similares a los motivos de las regiones altamente variables de la glicoproteína de la envuelta o la proteína Gag de algunas cepas únicas del virus del sida (VIH-1). Junto con el análisis de modelado de estructura, los autores especulaban con que estas inserciones del VIH podrían proporcionar al nuevo coronavirus una mayor afinidad hacia los receptores de las células y aumentar el rango de células a las que podía infectar.

Aquel estudio implicaba que SARS-CoV-2 podría haberse generado con fragmentos de genes del genoma del VIH-1, si bien los propios autores no apuntaban explícitamente esta posibilidad. Tras recibir las primeras críticas abiertas, tanto en el servidor donde se había depositado el artículo como en Twitter, los autores retiraron el artículo.

Secuencias de mamíferos, insectos y bacterias, no de virus

En el trabajo de febrero de 2020 sí se llevó a cabo un examen cuidadoso de las secuencias de SARS-CoV-2, de otros coronavirus y de VIH-1. Sus resultados no mostraron evidencia de que las secuencias de aquellas cuatro inserciones polémicas fuesen específicas del VIH-1 ni, por tanto, de que el virus SARS-CoV-2 se hubiese generado a partir del VIH-1.

En primer lugar, los resultados de la búsqueda de estos motivos en la base de datos GenBank mostraron que las 100 secuencias con mayor similitud a las secuencias de SARS-CoV-2 provenían de genes de mamíferos, insectos, bacterias y otros. Solo hay unas pocas secuencias en los coronavirus ya conocidos, pero ninguno de ellos está relacionado con el VIH-1.

Esta comparación también mostró que estas secuencias de inserción existen en todo tipo de virus, desde bacteriófagos e influenza hasta virus eucariotas gigantes. Se encontraron parecidos con algunos genes de VIH, pero las similitudes entre ellos eran demasiado bajas para considerarse significativas.

La búsqueda de aquellas cuatro secuencias en la base de datos de secuencias específicas de VIH-1 arrojó resultados similares. No se encontró ninguna que coincidiese completamente con las de SARS-CoV-2. De esto se deduce claramente que estas secuencias de inserción están ampliamente representadas en los organismos vivos, incluidos los virus, pero no son específicas del VIH-1. Es más, ni siquiera son esenciales para las funciones biológicas de la glicoproteína de la envuelta del VIH-1. La detección de secuencias completamente coincidentes se observó en solo unas pocas cepas de VIH-1, lo que indicaría que las inserciones son muy raras o no están presentes en decenas de miles de secuencias naturales de VIH-1.

Además de retirarse el trabajo que aludía a la manipulación genética, la revista Nature Medicine publicó el 17 de marzo una carta sobre las características genómicas importantes del genoma del SARS-CoV-2 y sus diferencias con otros coronavirus conocidos.

En este nuevo estudio se confirmó que la diferencia más notable del genoma del SARS-CoV-2 con otros virus era el dominio de unión al receptor (RBD, receptor binding domain) en la proteína spike, que utiliza para unirse al receptor ACE2 (enzima convertidora de angiotensina 2) de las células humanas. Esta parte no solo es la más variable de los coronavirus, sino que también explica su infectividad en humanos, hurones, gatos y otras especies que tienen una alta similitud en ACE2.

Como señalan los autores del artículo de Nature Medicine, es improbable que el SARS-CoV-2 surgiera a través de la manipulación en el laboratorio de un coronavirus similar al SARS-CoV. Como se señaló anteriormente, el RBD de SARS-CoV-2 se une de forma muy eficiente al ACE2 humano. Si se hubiera realizado la manipulación genética, probablemente se hubiera utilizado uno de los varios sistemas de genética reversa disponibles para los betacoronavirus. Los datos genéticos que se muestran en el estudio indican de forma irrefutable que el SARS-CoV-2 no deriva de ningún esqueleto de virus utilizado anteriormente.

En este mismo artículo sí proponen dos escenarios que pueden explicar con fundamento el origen del SARS-CoV-2: (1) selección natural en un hospedador animal antes de la transferencia zoonótica (al ser humano); y (2) selección natural en humanos después de la transferencia zoonótica. También discuten si un pase sucesivo de un coronavirus en cultivos celulares humanos podría haber dado lugar al SARS-CoV-2. Esta hipótesis, aunque parece muy improbable, no se puede descartar completamente por ahora.

Saltos entre especies

En una emergencia global de salud pública como la que vivimos de COVID-19, es muy razonable preguntarse por los orígenes de la pandemia. Entender cómo un virus animal saltó de una especie a otra para infectar a los humanos de manera eficaz ayudará a prevenir situaciones similares en el futuro.

Además, la identificación de los parientes virales más cercanos del SARS-CoV-2 que circulan en animales será de gran ayuda. Dudas semejantes se han planteado para explicar el origen de otros virus de reciente expansión entre nuestra especie, como el VIH o el virus ébola.

En estos y otros más, los científicos han demostrado el origen natural de los virus, identificando sus reservorios naturales y explicando los posibles mecanismos para explicar el salto a nuestra especie. Lo mismo se ha logrado para los otros dos coronavirus que producen enfermedad grave en humanos (SARS y MERS), ambos presentes en distintas especies de murciélagos y que han saltado a nuestra especie a través de distintos intermediarios, civetas y dromedarios, respectivamente.

La identificación de los parientes más próximos del SARS-CoV-2 en murciélagos no es, por tanto, sorprendente. Y encontrar otros estrechamente relacionados en pangolines malayos sólo viene a confirmar que los saltos de virus entre especies no se limitan a nuestra especie. Son procesos naturales, resultado de las particulares leyes evolutivas de los virus.

La ciencia ha avanzado mucho en estos pocos meses de pandemia. Se han ido secuenciando los genomas del SARS-CoV-2 y hay ya miles de secuencias de virus obtenidas en muchos países. La información fluye casi a tiempo real. Si existen evidencias de que el SARS-CoV-2 es un virus manipulado, ¿por qué no se han publicado estas evidencias de las que Luc Montagnier habla en su entrevista? De esta forma, la comunidad científica podría opinar. Mientras tanto, las evidencias son las que son.

Fuente: https://theconversation.com/el-virus-de-la-covid-19-ni-se-creo-ni-se-escapo-de-un-laboratorio-136773

Origen del Coronavirus: 25/05/20


Origen del coronavirus: la respuesta de la directora del instituto de Wuhan al que EE.UU. señala como punto del partida del SARS-CoV-2

El Instituto de Virología de Wuhan ha sido puesto bajo sospecha en Estados Unidos.

"Pura invención".

Desde el Instituto de Virología de Wuhan, al que Estados Unidos señala como "origen" del nuevo coronavirus, son contundentes frente a las acusaciones.

Su directora, Wang Yanyi, rechazó duramente que de su laboratorio saliera el SARS-CoV-2 y aseguró que, "como el resto del mundo, ni siquiera sabíamos que el virus existía".

"¿Cómo podría haberse escapado de nuestro laboratorio si nunca lo tuvimos?", afirmó en una entrevista con el canal oficial chino CGTN.


Desde casi el principio de la pandemia, el instituto ha sido el foco de teorías de la conspiración por su ubicación, en la misma ciudad en la que se identificó por primera vez el nuevo virus, así como por su tarea: el primero en Asia con un laboratorio de nivel cuatro, por lo que puede tratar con patógenos peligrosos como, por ejemplo, el virus del ébola.

Recientemente, Estados Unidos se sumó a esas acusaciones, a través del secretario de Estado, Mike Pompeo, e incluso del propio presidente Donald Trump.

Según dijo Pompeo a principios de este mes, la Casa Blanca tiene una "enorme cantidad de pruebas" de que el nuevo coronavirus se originó en ese laboratorio.

No obstante, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) han reiterado que Washington no ha aportado ninguna prueba para respaldar su acusación y diversos científicos de Estados Unidos, que han colaborado con los expertos del Instituto de Virología en Wuhan, también se mostraron escépticos.

Qué dijo la directora

En la entrevista difundida este pasado sábado, la directora aseguró que el instituto recibió por primera vez una muestra del nuevo coronavirus el 30 de diciembre.

"No teníamos ninguna información antes de eso, ni siquiera nos habíamos enfrentado, investigado o teníamos ese virus", subrayó.

Wang explicó que actualmente el instituto tiene "tres cepas de virus vivos... Pero [entre ellos] la mayor similitud con el SARS-CoV-2 tan solo llega al 79,8 por ciento", dijo en referencia al coronavirus que causa la covid-19.

La científica fue también preguntada por varios artículos publicados en la revista Nature por parte del instituto sobre otros coronavirus identificados por el centro.

En concreto -señala el diario The South China Morning Post-, son dos: uno de 2018, en el que el instituto anunció que había descubierto un nuevo coronavirus originado en murciélagos, y otro en febrero de este año, en el que anuncia otro caso similar y con un parecido del 96,2 por ciento al SARS-CoV-2.

"El virus que mencionamos en el artículo de 2018 no era el SARS-CoV-2. El virus en el artículo principalmente causa diarrea y muerte en cerdos. Fue posteriormente denominado Sads. La secuencia del genoma del Sads solo es un 50 por ciento similar a la del SARS-CoV-2. Es una gran diferencia", respondió.

Sobre el segundo coronavirus identificado, Wang también subrayó que la diferencia es notable.

"Desde la perspectiva de muchos que no son profesionales, el ratio de similitud de un 96,2 por ciento es un número muy alto. Pero el coronavirus es uno de los virus ARN con genomas más grandes".

Por ello, Wang enfatizó que "en el mundo natural, toma un gran periodo de tiempo que un virus evolucione de forma natural y mute hasta convertirse en el SARS-CoV-2".

De todos modos, señaló la directora, en este segundo caso, el instituto no aisló ni obtuvo el "virus vivo", denominado RaTG-13.

El centro, dijo, solo estudió la muestra genética que consiguieron de un murciélago, por lo que "no hay posibilidad de que lo hubiéramos filtrado".

La comunidad internacional, liderada por la Unión Europea, aprobó una investigación sobre el origen del virus y la respuesta a la pandemia en la última sesión anual de la OMS.

China se mostró abierta a esa investigación si bien subrayó que deberá realizarse solo "cuando la pandemia esté controlada", en medio de las crecientes tensiones con EE.UU.

La crisis del coronavirus ha abierto un nuevo campo de batalla entre las dos potencias mundiales, que están al "borde de una nueva Guerra Fría", según advirtió el canciller chino este fin de semana.

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52801647

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