Yuen, quien ayudó a identificar un brote de síndrome respiratorio agudo grave (SRAS, en inglés) en 2002, diagnosticó a una familia de siete integrantes que tenía el nuevo coronavirus en Shenzhen, a 1.100 kilómetros de Wuhan, considerado el primer epicentro del pandemia.
Solo unos pocos miembros de la familia estuvieron en Wuhan, lo que provocó la advertencia sobre la naturaleza infecciosa del virus. Yuen dijo que inmediatamente informó a las autoridades en Pekín.
El señalamiento contradice la versión oficial del gobierno de China.
Los funcionarios de salud en ese país siempre han afirmado tener un alto respeto por la transparencia y que hicieron un anuncio público tan pronto como tuvieron evidencia clara sobre la transmisión del coronavirus entre humanos.
China ha sido criticada por su respuesta inicial al brote y por tomar medidas en contra de un médico, Li Wenliang, que intentó alertar a sus colegas sobre el virus a fines de diciembre. Murió después de tratar a pacientes con covid-19.
El anuncio de que se estaba transmitiendo un misterioso virus similar al SARS entre humanos fue hecho el 19 de enero, en medio de uno de los períodos de viaje más concurridos del año, cuando millones de pasajeros abordan trenes y aviones para la celebración del Año Nuevo Lunar.
Destrucción de evidencia
Según el profesor Yuen, la evidencia física fue destruida y fue lenta la respuesta del gobierno chino a los hallazgos clínicos.
Además de ocultar el hecho de que la enfermedad podía transmitirse entre los humanos, científicos y médicos habrían sido instruidos por Pekín a guardar silencio sobre la situación.
Pero el mercado había estado cerrado tres semanas y fue completamente desinfectado. Como resultado, no todas las muestras de animales vendidos allí fueron recolectadas.
"Cuando fuimos al mercado, no había nada que ver porque estaba limpio, la 'escena del crimen' ya estaba alterada, por lo que no pudimos identificar ningún huésped que tuviera el potencial de transmitir el virus a los humanos", explica.
También asegura que las autoridades se negaron a dar una explicación sobre el número de personas infectadas y si el personal médico tuvo contacto con el virus.
"Sospecho que estaban haciendo algún tipo de encubrimiento local en Wuhan. Se suponía que las autoridades locales debían transmitir información, pero no lo hicieron tan rápido como deberían. Si lo hubieran hecho más rápido, este desastre sería 100 veces menor", agregó.
Yuen dice que alertó al gobierno chino el 14 de enero sobre la posible transmisión del virus entre humanos, pero las autoridades no prestaron la debida atención.
Eran mediados de enero, cuando millones de chinos se preparan para viajar durante el feriado nacional más grande del país, el Año Nuevo chino.
Tan solo en Wuhan, cinco millones de personas salieron de la ciudad para visitar a familiares y amigos, pero el gobierno no hizo nada para detenerlos.
Matthew Henderson, director del Centro de Estudios Asiáticos de la Sociedad Henry Jackson, que tiene sede en Reino Unido, dijo a la BBC que las autoridades "deberían haber alertado a la población de Wuhan, pero no lo hicieron".
"Permitieron que las personas viajaran desde el lugar que sabían era el epicentro de la epidemia ", señala.
Andrew Tatem, profesor de la británica Universidad de Southampton y quien estudió los datos celulares en Wuhan, agregó: "Esto es equivalente a nuestra Navidad y es el mayor movimiento de seres humanos en el planeta".
Y los que salieron de Wuhan no solo viajaban por China, sino que también viajaban por el mundo.
El 18 de enero, China afirmó tener solo 45 casos confirmados del nuevo coronavirus, aunque los expertos británicos estiman ese número era más de 4.000.
La profesora Li recomendó el confinamiento y sostiene que el gobierno chino actuó en el momento adecuado: "Fue cuando la epidemia en Wuhan amenazó a todo el país, por lo que el momento era el correcto".
Sin embargo, el profesor Tatem cree que si China hubiera actuado antes, el mundo podría haber visto un resultado muy diferente.
"Si las mismas intervenciones implementadas el 23 de enero se implementaban el 2 de enero, podríamos haber visto una reducción del 95% en el número de casos".
China dice que menos de 5.000 personas en su territorio han muerto por covid-19, pero los expertos creen que ese número podría ser mayor.
En todo el mundo, hasta este martes, se habían confirmado más de 16,6 millones de infectados por el nuevo coronavirus y 650.000 muertos.

marzo 20, 2021


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