Javier: “Es extraño ver la ciudad completamente vacía”
Resido en Shenzhen, entre Guangzhou y Hong Kong. Son las 8 de la mañana y abro los ojos. Rápidamente, cojo el móvil y accedo a la aplicacion de wechat que da los datos oficiales cada día:
“Mierda!, 31.000 afectados y 26.000 posibles casos por confirmar... 637 personas muertas...”
“¡Bien! La cifra de recuperados va subiendo rápido, ya van 1.500!! Buuuf.. Shenzhen (la ciudad en la que vivo) ha subido a 330 casos muy rápido...”.
Me levanto de la cama y saludo a mi pareja que está practicando yoga en el salón... “Ha muerto uno de los 8 doctores que dieron la voz de alarma, los que castigaron, ¿recuerdas?”, me dice con voz desanimada.Mientras retuerce su cuerpo repasa las noticias más populares en Weibo (el facebook chino).
"Abro todas las ventanas para ventilar la casa y el silencio gris de la mañana se rompe con la voz mecánica del coche de policía que nos repite que cuidemos de nosotros mismos, que nos limpiemos las manos y que usemos máscara si tenemos que salir de casa"
La ciudad suena a nada, está dormida, muerta... Subimos a la terraza a estirar las piernas y respirar... En ese momento, acompañado por los cantos de una vecina en la azotea del edificio de enfrente y los ejercicios de otros tantos vecinos en otras terrazas, leo el llamamiento de La Vanguardia: “Cuéntanos tu historia”
¿Y cómo cuento la mía? Repaso lo aprendido durante estos cinco años viviendo en China: no existe el yin sin el yang. Igual empezó por ahí mi historia, Cualquier noticia totalmente negativa carece del aspecto positivo y cualquier noticia puramente optimista carece de la sombra negativa que contiene, no, igual es demasiado lioso, igual es mejor contar algo más natural.
Bueno, voy a encender el ordenador y a ordenar mi ideas. Igual puedo tratar de describir lo extraño que resulta ver la ciudad completamente vacía, calles que deberían estar atestadas de gente gritona, motos eléctricas pitando, coches apelotonados haciendo cambios de sentido, no queda más que el recuerdo, todo está vacío, qué raro.
También podría explicar que nunca había visto un aire tan limpio en esta ciudad, el cielo de un azul tan intenso y la luz, que de normal es blanquecina, ha recuperado su tono dorado”
Podría intentar describir cómo se siente uno cuando tiene que quedarse en casa porque un virus, algo insignificante, invisible, ha tomado el control de todo un país. Cómo se enfrenta uno a los rumores, a las acciones de prevención, a los comunicados oficiales, las noticias, los mensajes de familia y amigos... podría intentar remarcar que nuestras únicas preocupaciones reales son: la madre de mi pareja que, por motivos de trabajo, está encerrada en Wuhan desde el inicio de esta crisis y que mi empresa pueda seguir a flote y no se vea herida de muerte por esta situación.
También sería interesante hablar de la crisis de las mascarillas. Las farmacias no tienen existencias, por las mañanas sacan tiradas limitadas y dejan a la gente comprar un máximo de dos mascarillas por persona, qué absurdo, ¿no? Usas una mascarilla para hacer una cola de dos horas y poder comprar dos mascarillas: dos menos uno = uno por el precio de dos.
Y cómo voy a ir a trabajar el lunes si ayer cogieron a un conductor de autobuses de mi ciudad que llevaba varios días trabajando enfermo. ¿Cómo puedo coger una hora de transporte publico o taxi si el virus no se ve? ¿Voy andando? Puedo ir en bici, supongo, pero he de gastar dos mascarillas al día (se ha de cambiar cada 4 horas) y no tenemos tantas. ¿Cuánto va a durar esta situación?.
"Mientras pienso esto voy repasando las imágenes graciosas de la gente usando frutas, máscaras de súper héroe o sujetadores para improvisar mascarillas y no puedo evitar soltar una carcajada"
“¿Cuéntanos tu historia?... ¿Y cómo cuento la mía? Podría tratar de mantener la calma, alejarme y hacer un resumen aséptico de lo que es esta situación:
“No sabemos como afrontar un ataque de algo que no se puede ver, seguimos las indicaciones, nos dejamos enjaular por barrios en caso de tener que tomar más precauciones, trataremos de recuperar la normalidad siguiendo unas normas de higiene muy estrictas y trataremos de mantener el ánimo alto”.

febrero 09, 2020

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