Las vacunas constituyen una herramienta muy importante en el manejo de la pandemia, para evitar la dispersión de la enfermedad.
Con el objetivo de que las vacunas contra la gripe A estuvieran listas antes de que llegue el invierno al hemisferio norte, se han llevado a cabo medidas aceleradas.
Las Agencias reguladoras de medicamentos han creado un sistema de evaluación rápido para acelerar la salida de vacunas al mercado, ya que no consideran estas vacunas como totalmente nuevas, sino que se ha aprovechado la base de la vacuna desarrollada para la gripe estacional o la gripe aviar, pero cambiando la cepa por el nuevo virus H1/N1.
Las vacunas aprobadas por la Comisión Europea son Focetria de Novartis, y Pandemrix de GlaxoSmithkline.
Cada país definirá las estrategias de vacunación, teniendo en cuenta lo que se sabe hasta ahora de la vacuna, y cuáles son los grupos de riesgo establecidos.
En principio, según los datos conocidos hasta ahora, la vacunación consistirá en dos dosis, con un intervalo de tres semanas, para adultos (incluidas mujeres embarazadas) y los niños mayores de seis meses incluidos en los grupos de riesgo.
Como con ocurre con cualquier medicamento, las vacunas pueden producir efectos adversos. En el caso de la vacuna contra la gripe A, esto tiene especial importancia, pues no hay aún suficiente información del uso real de esta vacuna en ensayos clínicos ni en la población.
Por ello, desde la OCU insistimos en la importancia de hacer una vigilancia activa de la vacuna después de su comercialización, ya que los datos que se obtengan de las primeras vacunaciones serán muy valiosos antes de proceder a vacunar a grupos más grandes de población.
Hay que tener en cuenta que:
La enfermedad ha sido hasta ahora de carácter leve, y ha cursado con una recuperación total en la mayoría de los pacientes.
Según los datos sobre mortalidad en el hemisferio sur (donde ya ha pasado el invierno), la gripe A produce menos casos mortales que la estacional. Y la mortalidad en niños y adolescentes, es la menor de todas, según datos de la Asociación Española de pediatría.
Es muy importante tener presentes las medidas básicas de prevención para evitar contagios: lavarse las manos con frecuencia y taparse la boca o nariz con pañuelos desechables en caso de tos o estornudos son las prácticas más eficaces para evitar la transmisión de los virus.
Un Saludo
C.Vera
Mis Historias y Poemas

septiembre 30, 2009
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